Desde hace años, la IA está al alcance de cualquiera. ChatGPT cuesta veinte euros al mes, o nada. Gemini viene incluido en tu correo. La tecnología más potente de la última década la tienes ya abierta en una pestaña.
El acceso dejó de ser el problema.
El problema es que nadie te ha enseñado a usarla.
La mayoría de la gente abre la IA, le pide algo, recibe una respuesta mediocre y concluye que está sobrevalorada. No es que esté sobrevalorada. Es que está mal usada. Entre tener la herramienta y sacarle partido de verdad hay una distancia enorme, y esa distancia no se cruza sola.
Cuando llega una tecnología que lo cambia todo, lo primero que pasa no es que la productividad suba. Es que baja. Todo el mundo tiene lo nuevo y nadie sabe encajarlo en su trabajo. Estamos exactamente en ese punto. La diferencia, de aquí a un par de años, no la marcará quien tenga la suscripción. La marcará quien haya aprendido a usarla bien.
Creo algunas cosas sobre esto
- Que la IA no debería ser una ventaja reservada a quien tiene tiempo de investigarla por su cuenta.
- Que se aprende haciendo, no mirando.
- Que una tarde con alguien que sabe vale más que cien tutoriales sueltos.
- Y que esto funciona mejor en persona, en tu ciudad, con tus casos sobre la mesa. No con un vídeo pregrabado que no sabe quién eres.
Por eso hago esto. Doy formación y consultoría de IA en Barcelona, presencial, para profesionales y para empresas. Sin humo. Sin promesas de hacerte rico. Lo que aprendes el lunes, lo usas el martes.
La IA va a cambiar tu trabajo. La pregunta no es si la usas. Es si la usas tú, o te adelanta quien sí supo.
